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Dlluvia

Meditando con la lluvia

meditando-significado

En esta oportunidad te traigo algo muy especial mis queridos lectores, y se trata de una técnica muy poderosa que te ayudara a volver a sentir una conexión con la naturaleza y con ella conseguirás combatir el estrés y la apatía de la rutina diaria.

Antes de comenzar os aconsejo encarecidamente un repaso por el articulo de nuestra querida amiga Nuria, una lectura obligatoria sobre los “los 5 elementos en la cultura oriental” el mismo lo podemos encontrar en su blog de bienestarValencia donde se nos explica muy bien los aspectos fundamentales de los 5 elementos. ¿Por qué deberías leerlo? Nosotros por ser amantes de la lluvia trataremos el agua como fuente primordial de vida y pilar de nuestra web, pero es importante para una completa visión del tema entender la relación entre los distintos elementos y Nuria nos los explica de una manera muy completa y extraordinaria. ¡No dejes de leerlo! (por cada lectura salvaras un gatito 🐈)

Cómo practicar la meditación de la lluvia.

Imagina que te hallas en un lugar exótico, contemplando una lluvia de verano cuya temperatura es agradable, ni hace ni mucho calor ni mucho frío. Estás debajo de un techado de madera a cubierto de la lluvia y así empezamos con nuestro primer paso

Visualización

Con los ojos cerrado comienza a visualizar la lluvia como si la observaras: mira cómo danzan las gotas de agua sobre el suelo. Fíjate en los círculos concéntrico que dibujan al caer y las burbujas que se crean de este mágico espectáculo, poco a poco levanta la vista y observa la cortina de lluvia que se dibuja y en donde se filtra la luz a través de ella. Contempla la vegetación de tu alrededor de un color verde intenso, sigue observando el cielo cubierto en destellos blancos y llenos de claridad.

Respiración lunar

Centra tu atención ahora en los sonidos: escucha la lluvia al caer, la suave percusión que producen las gotas al impactar sobre el suelo, sobre las hojas. Percibe el olor húmedo que te rodea,  ese olor que te impregna y te traslada a tu pasado, a tus recuerdos de la infancia rodeado de ese característico aroma a tierra mojada.

Ahora Tapa con el dedo anular de la mano derecha la fosa nasal del mismo lado y respira profundamente durante unos minutos solo por la fosa izquierda, lo que tiene un efecto relajante.

Mudra

Siente la suave brisa como recorre piel. En este momento extiende tu mano para tocar la lluvia y siente el suave masaje de las gotas de agua sobre tu piel, ahora extiende también tu otra mano y júntalas para llenarlas con el vital liquido que te regala el cielo.

Ahora adopta con ambas manos un mudra o gesto relajante, los pulgares tocan el extremo de los dedos anular y meñique, que corresponden al elemento agua y tierra (aspecto yin). Al despertarnos podríamos hacer el mudra o “gesto” activador (yang), tocando los dedos índice y anular con el dedo pulgar.

Llévate un poco a la boca: disfruta el sabor dulce y puro, siente como pasa por tu garganta y recorre todo tu cuerpo limpiándolo, es un deleite a tus sentidos, liquido que da la vida y que gracias a el existimos.

Transportación

Te imaginas saliendo  del techado a saludar a la lluvia y que resbale por tu cuerpo. Siente su temperatura fresca y agradable, siente como poco a poco se moja tu cabello recorre tu rostro y se funciona con tu espíritu. Es una agradable sensación de pureza y libertad.

Poco a poco, siente cómo se va difuminando tu piel, siente cómo va desapareciendo hasta permitir que todo tu ser salga y se extienda, se esparza, se funda con la lluvia, con el aire, con los árboles y la luz. En este momento, ya no te molesta ningún pensamiento ni sentimiento.

Asana

Para terminar adopta la postura de yoga conocida como Savasana, tendido sobre la espalda, con las piernas un poco abiertas, los brazos también extendidos y separados del cuerpo (unos 45°), y con las manos abiertas sin forzar. Relajados, podemos entonces seguir visualizando la lluvia caer sobre nuestro cuerpo concentrados en el aire que entra y sale de nuestro cuerpo, hasta alcanzar esa sensación de unidad con todo lo que existe a tu alrededor, de esta sensación de paz y tranquilidad.

Soy uno con la lluvia …

Y antes de que me vuelva uno con el universo me despido hasta una próxima ocasión mis queridos lectores.

El becario mal pagado.